El aumento masivo de aranceles decretado este jueves por el Gobierno de Estados Unidos está sacudiendo los mercados del mundo, mientras se intenta entender el cálculo en el que se basa esa decisión, que en el caso de la Unión Europea implicará una subida al 20 %, mientras que el bloque aplica actualmente un promedio de solo un 4,8 % a las importaciones estadounidenses.
Según datos confirmados a EFE por la OMC, el 4,8 % es el promedio arancelario de los bienes que Estados Unidos exportó a la Unión Europea en 2024.
El presidente Donald Trump anunció que en unos días su país aplicará a todos los productos procedentes de la Unión Europea un 20 % de arancel general, es decir el impuesto de aduana que tendrán que pagar quienes hagan entrar esos productos al mercado estadounidense.
Para justificar una decisión que afecta a medio centenar de países -con aranceles que van desde un mínimo de 10 %, aplicable prácticamente a todos los latinoamericanos, hasta un 49 % en el caso de Camboya- las autoridades comerciales se han referido a una serie de cálculos basados más en una interpretación de lo que sienten como un abuso por parte de sus socios comerciales, que en datos transparentes.
La interpretación que se impone es que se habría utilizado una regla de tres simple al dividir el déficit comercial con un determinado socio por el valor de las importaciones, multiplicando el resultado por cien, lo que se cumple en el caso de la UE, de Suiza y de China, entre otros.
Datos de la OMC indican que EE.UU. importó en 2023 de la UE por un valor de 605.700 millones de dólares (18,5 % del total), mientras que sus exportaciones al mercado comunitario fueron de 370.000 millones de dólares (17,9 %), lo que creó un déficit para los estadounidenses de unos 235.000 millones (16.000 millones en productos agroalimentarios y 100.000 millones en automóviles)
México y China fueron ese año los siguientes socios comerciales más importantes, con una cuota en las importaciones de Estados Unidos del 15,5 % y del 13,4 %, respectivamente.
Del lado de las exportaciones de EE.UU., Canadá, México y China fueron, en ese orden, sus mercados más importantes.
Las autoridades comerciales estadounidenses han intentado transmitir que el cálculo utilizado por el Gobierno de Trump no es tan simple y que además de tomar en cuenta los aranceles (el obstáculo comercial más obvio y visible) también se ha tomado en cuenta el impacto de las barreras comerciales no arancelarias, entre las cuales están las cuotas de importación, las barreras administrativas y los requisitos técnicos o sanitarios, entre otras.
Estados Unidos ha mencionado igualmente la supuesta manipulación de divisas como una barrera comercial.
También en Europa, pero sin pertenecer a la Unión Europea, Suiza ha sido impactada con un arancel superior, del 31 %, pues según Trump su país enfrenta aranceles y barreras del orden del 61 % por parte de este pequeño país, algo que el Gobierno suizo ha desmentido hoy.
«El superávit en las exportaciones de mercancías suizas no se debe a prácticas comerciales desleales. Suiza eliminó todos los aranceles industriales el 1 de enero de 2024 y el resultado es que el 99 % de todas las mercancías provenientes de Estados Unidos pueden importarse libres de derechos de aduana (aranceles)», ha explicado el Ministerio de Economía.
Desde una perspectiva más global, aunque la balanza comercial sea deficitaria para Estados Unidos con respecto a la Unión Europea, no ocurre los mismo en la balanza de servicios, que arroja un saldo de 134.000 millones de dólares favorable a EE.UU., según un análisis publicado recientemente por el Real Instituto Elcano de Madrid. EFE