Para el empresario, Eliseo Castro Pavón, la decisión del gobierno de Estados Unidos, de imponer un arancel del 10 por ciento a los productos, que salgan a nuestro país, al final fue buena en comparación con otros.
“La medida tomémosla como positiva, especialmente en comparación con los gravámenes aplicados a varios otros países, incluidos algunos en Centroamérica”, destacó.
Castro sostiene que esta medida debería incentivar a los productores locales a aumentar su capacidad de fabricación y a reconsiderar sus estrategias de exportación.
Según Castro, este enfoque también podría fomentar un mayor desarrollo de la industria nacional.
Lo anterior, si se toma en cuenta, el gravamen a algunos países de Centroamérica, que superan el 16 por ciento y “no miremos hacia China, que fue gravado con 34 por ciento”.
Castro manifiesta que esta medida nos debe llevar a producir más y pensar en exportar y evitar en lo menos posible importar.
Sin embargo, el empresario advierte que la nueva medida probablemente encarecerá los productos en el mercado, lo que podría llevar a una disminución de la demanda y, en consecuencia, a una reducción del número de compradores.
Esta situación se traduciría en pérdidas significativas para los empresarios locales, quienes ya enfrentan desafíos en un entorno económico complicado.