Las elecciones primarias e internas fueron una prueba de fuego ante una nueva forma de guerra, señaló ayer el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, Roosevelt Hernández Aguilar.
“Las elecciones internas de marzo del 2025 no solo fueron una jornada democrática, fueron también una prueba de fuego ante una nueva forma de guerra, una guerra cognitiva”, refirió.
El jerarca militar comentó que los retrasos en la entrega del material electoral por diversos errores logísticos también generaron un ambiente de desinformación, algo que desmeritó a la institución castrense.
“Los retrasos en la entrega del material electoral sumados a errores logísticos generaron un ambiente de desinformación propicio para ataques dirigidos al prestigio de las Fuerzas Armadas de nuestro país” expuso.
“En cuestión de horas, comenzaron a circular acusaciones sin fundamento, teorías conspirativas y mensajes diseñados para sembrar desconfianza”, manifestó Hernández Aguilar.
La fuente denominó diferentes guerras que para él se dieron en ese momento. “Este fenómeno responde a patrones bien documentados de guerra cognitiva y ciberguerra, formas modernas de conflicto donde el objetivo no es el territorio, sino la percepción”, indicó.
“Se busca debilitar la moral, dividir a la sociedad y erosionar la confianza pública”, reiteró el máximo jerarca de las Fuerzas Armadas.
Durante su participación Hernández Aguilar dio lectura a un escrito del capitán de corbeta, José Luis González Herrera, sobre las guerras cognitivas a la que se enfrenta las Fuerza Armadas, refiriéndose a los esfuerzos realizados por los militares contra toda la narrativa y ataques, por las pasadas elecciones primarias.
“Los ejércitos del pasado defendían las fronteras y los de hoy deben también defender la verdad y hacerlo en un entorno, ellos pueden ser anónimos e invisibles” agregó.
“La lección aprendida de marzo es clara, en esta nueva era el éxito de una misión, no se mide solo por lo que se hace, sino por cómo se percibe y es ahí donde todos, comandantes, soldados y ciudadanos como buenos hondureños, amantes de la patria tenemos un rol”, indicó.
“Las Fuerzas Armadas de Honduras han demostrado profesionalismo disciplina y compromiso, pero también necesita de respaldo social para seguir cumpliendo con su misión”, concluyó el jefe del Estado Mayor, en la lectura del escrito. (JGZ)