El exsubdirector de Aeronáutica Civil, Pavel Espinal, afirmó este miércoles que la recuperación del avión sumergido en aguas de Roatán será determinante para la investigación del accidente que cobró la vida de 12 personas en la zona insular de Honduras.
Según explicó, la comisión de accidentes e incidentes de la Secretaría de Defensa liderará la investigación, con la colaboración de los fabricantes del avión y las aseguradoras.
La aeronave, que se encuentra a 50 metros de profundidad, será una pieza clave en la investigación, ya que su recuperación permitirá analizar elementos fundamentales para determinar las causas del siniestro.
Espinal destacó que los manuales internacionales establecen que la comisión de accidentes tiene un mes para presentar un informe preliminar y hasta un año para emitir conclusiones definitivas.
El experto indicó que la aeronave accidentada es un avión bimotor Jetstream, matrícula HRAYW, que cuenta con un CVR (grabadora de voz de cabina), el cual registró las conversaciones entre los pilotos antes del impacto. Este dispositivo permitirá esclarecer si el accidente se debió a una falla mecánica, error humano o condiciones meteorológicas adversas.
Espinal también reveló que Honduras aún opera aeronaves del mismo modelo, construidas en 1989, lo que hace crucial la investigación para determinar si existen riesgos operativos en este tipo de aviones.
El trágico accidente ocurrió el lunes 17 de marzo de 2025, cuando el avión cayó al mar un minuto después de despegar del aeropuerto Juan Manuel Gálvez de Roatán, Islas de la Bahía. El saldo fue de 12 fallecidos y cinco sobrevivientes, tres de ellos en estado crítico.
Las autoridades continúan con las labores de rescate y recopilación de pruebas para esclarecer las circunstancias del siniestro.