Un lote de al menos veinte vehículos quedó reducido a cenizas, la mañana de hoy domingo a causa de un fuerte incendio que comenzó en una zacatera en la colonia Calpules, extremo sur de Comayagüela.
Las llamas avanzaron en segundos hasta un parqueo privado donde los habitantes de esa colonia, enfrentan pérdidas millonarias considerando que los automotores estaban en perfectas condiciones, incluso algunos recién comprados en agencia e importados.
Personal del Cuerpo de Bomberos asignados a diferentes estaciones se trasladó de inmediato al lugar para apagar el fuego en una operación donde lograron salvar a otra veintena de carros.
Los bomberos lamentaron que ese parqueo estaba rodeado de maleza y componentes vulnerables a las llamas, eso contribuyó a que se dieran los daños severos. Afortunadamente, no se registraron víctimas mortales ni personas quemadas.
La zona se ubica a inmediaciones del anillo periférico y la colonia La Popular, rodeada de negocios y viviendas, donde cada año se presentan este tipo de percances por el descuido de no limpiar los solares.

“Recibimos una llamada sobre incendio en zacatera, pero cuando llegamos el fuego había llegado donde están los carros en uso. Estaba bastante crecida la maleza”, señaló el teniente del Cuerpo de Bomberos, de apellido Blanco. Solo a una familia se le quemaron tres carros.
“Recomendamos a pobladores de otras colonias que estén pendientes de zacateras para que no pasen por estar terribles experiencias”, agregó.
Afortunadamente, las llamas fueron apagadas en una oportuna operación con apoyo de personal de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) y helicópteros de la Fuerza Aérea Hondureña, de acuerdo con el informe.
Es el segundo incendio similar que se desata en Tegucigalpa, el viernes anterior, 80 carros quedaron reducidos a cenizas en un plantel de la alcaldía municipal en la antigua Penitenciaria Nacional, en el barrio La Hoya.

Además de las zacateras, los incendios forestales se han disparado en alrededores de Francisco Morazán, formando desde ya una capa de humo apenas en el inicio de este intenso verano que finaliza con las primeras lluvias en mayo próximo.
Esto causa partículas finas de carbón que se producen por la combustión con severos daños como irritación en las vías respiratorias, tos o dificultad para respirar.
La exposición a esa contaminación por partículas tiende a afectar en su mayoría a personas con enfermedades cardíacas o pulmonares, niños y adultos mayores.
Otra de las consecuencias es la destrucción irreparable de pulmones forestales con flora, fauna y cuencas de agua en los alrededores del Distrito Central y en las principales ciudades de Honduras, donde se enfrentan estas fatalidades.
