El presidente ruso, Vladímir Putin, admitió este jueves en su comparecencia ante el Servicio Federal de Seguridad (FSB) que en el último año de guerra han aumentado los ataques terroristas en Rusia.
«En el transcurso del último año el número de delitos terroristas ha aumentado, y más de la mitad de ellos fueron organizados por los servicios secretos ucranianos y sus patrocinadores», reconoció Putin, quien dirigió la institución de seguridad en 1998.
El presidente ruso expresó su preocupación por los movimientos extremistas que afloran en el país y que amenazan con dividir a la población de Rusia.
«Hay que combatir con decisión el extremismo y el terrorismo, detener cualquier intento de fracturar nuestra comunidad con la intención de enfrentar entre sí a representantes de distintas nacionalidades y religiones», declaró.
Esta es una de las principales amenazas para Rusia, un «Estado plurinacional y multiconfesional», añadió.
Por ello, llamó a los servicios secretos a «seguir trabajando en todos los ámbitos, y en primer lugar, por supuesto, luchar contra el terrorismo internacional».
Desde el inicio de la guerra en 2022, Rusia ha sufrido continuos atentados y sabotajes por parte de Ucrania, pero el más grave, que tuvo lugar en marzo del año pasado en la sala de conciertos moscovita Crocus City Hall, perpetrado por extremistas islámicos, se cobró más de 140 vidas.
El pasado miércoles, la compañía nacional de seguros de Rusia recomendó subir las tarifas por parte de las aseguradoras privadas debido a las grandes pérdidas que sufrió el sector en 2024.EFE