Comenzó con mucho ritmo el encuentro, con especial activación de parte del ala txuri urdin y dos buenas llegadas de Ander Barrenetxea que probó suerte desde fuera del área, mientras que una pared de Takefusa Kubo y Brais Méndez terminó con un lanzamiento centrado y tibio.
Eso ocurrió en los primeros ocho minutos, hasta que el Real Madrid le vio las orejas al lobo y comenzó a carburar. Con la balanza bastante más equilibrada, apareció Jude Bellingham, el hombre tocado por una varita, quien con el exterior desde campo propio, asistió de manera brillante a Endrick a la espalda de la zaga realista para que este batiese a Álex Remiro.
Trató de reaccionar la Real ante el gol merengue, con dos buenos acercamientos de Brais Méndez y Mikel Oyarzabal, aunque sus lanzamientos fueron sin demasiado peligro. El que sí que fue con toda la intención del mundo fue el lanzamiento tras contraataque de Vinicius Junior, aunque un muy buen Remiro lo repelió a córner.
Justo antes del descanso, el encuentro tuvo que ser detenido después de que un sector de la grada de Anoeta profiriese insultos contra el madridista Asencio en reiteradas ocasiones. Antes de enfilar los vestuarios, José María Sánchez Martínez activó el protocolo antirracismo durante el descuento. El colegiado se reunió con los capitanes Mikel Oyarzabal y Vinicius Junior, además de con los entrenadores Imanol Alguacil y Carlo Ancelotti, para explicarles lo sucedido.
Al regreso, los locales gozaron de una muy buena ocasión con Oyarzabal como protagonista, quien remató de cabeza un gran centro de Barrenetxea, aunque Lunin estuvo atento para repelerlo junto con el posterior rechace rematado por Kubo.
En una reanudación algo loca y sin demasiado centro del campo por parte de ambos equipos, los contraataques se volvieron asiduos, y Endrick cazó una de nuevo a la espalda de la defensa, aunque su remate se estrelló en el larguero.
El Madrid, sabedor de su posición ventajosa y de manera muy inteligente, bajó las revoluciones del partido en favor de sus intereses, aunque una mala entrega atrás de Fran García estuvo a punto de costarle muy cara a los de Ancelotti, si bien Oyarzabal se dio de bruces con un buen repliegue de Antonio Rüdiger.
De nuevo pudo el Madrid encarrilar la eliminatoria para la vuelta en el Santiago Bernabéu con un segundo tanto, aunque un salvador Remiro evitó que el lanzamiento de Belligham, que tocó en Zubeldia, entrase en su portería. El 2 de abril se decidirá en el Bernabéu cuál de los equipos luchará por el título en el estadio de La Cartuja de Sevilla