El Reino Unido, con el primer ministro británico, Keir Starmer, al frente, busca ser el puente que «mantenga juntos» a Europa y Estados Unidos de cara a las negociaciones sobre un posible acuerdo de paz en Ucrania.
«El Reino Unido trabajará para asegurarse de que Europa y Estados Unidos (EE.UU) se mantienen juntos. No podemos permitir ninguna división en la alianza para distraernos de los enemigos externos a los que nos enfrentamos»; dijo anoche el ‘premier’ laborista en unas declaraciones recogidas por medios británicos como la BBC.
En ese sentido, el líder británico aseguró que «está claro que Europa debe asumir un papel mayor en la OTAN» mientras colabora con EE.UU. para asegurar el futuro de Ucrania y acabar con la amenaza rusa.
Starmer indicó asimismo que «es un momento único en esta generación para nuestra seguridad nacional».
Sus comentarios se producen después de que el enviado especial del presidente estadounidense Donald Trump a Ucrania, Keith Kellogg, dijera en la Cumbre de Seguridad de Múnich que los líderes europeos serían consultados pero no participarían en ninguna conversación entre Estados Unidos y Rusia sobre el fin de la guerra.
Se espera que el político laborista asista este lunes en París para una cumbre de emergencia de líderes europeos organizada por el Gobierno francés, y, según informaron medios británicos, sería el encargado de trasladar los mensajes de la reunión al presidente Trump en su próxima visita a Washington a finales de febrero.
El Palacio del Elíseo francés confirmó este domingo que hay «conversaciones en curso» sobre la celebración de una reunión informal este lunes en París, aunque todavía no existe una confirmación oficial de si se llevará a cabo ni tampoco sobre el nombre de los asistentes. EFE