El consumo de energía en 2023 aumentó 3.5 por ciento con relación al 2022, informó hoy viernes el subsecretario de Energía, Tomás Rodríguez, durante la presentación del Balance Energético Nacional (BEN) correspondiente a ese año.
Este aumento es parcialmente explicado por el crecimiento poblacional y por el crecimiento económico nacional, que fomenta a las empresas a aumentar su consumo energético de la mano con el incremento en su producción, señaló Rodríguez.
El índice de renovabilidad en la matriz eléctrica del Sistema Interconectado Nacional (SIN) también se vio afectado con un registró de 52 por ciento para el 2023, representando una contracción de 8 por ciento en comparación al 2022.
“A pesar de los desafíos climáticos causados por el fenómeno de El Niño, el 52 por ciento de la electricidad generada provino de fuentes renovables, lo que demuestra avances en el uso de energías limpias”, de acuerdo con el BEN 2023.
En el subsector eléctrico a nivel nacional para el 2023 se registró una oferta de 1,1984 GWh de electricidad, lo que representa un crecimiento en la oferta del 4 por ciento con respecto a los registros del año 2022.
Del total de esta oferta energética, aproximadamente 99 por ciento proviene del SIN incluidos los proyectos de generación eléctrica distribuida conectados a la red, mientras el restante 1 por ciento proviene de sistemas aislados y autónomos.
En cuanto a la demanda de electricidad, a nivel nacional se registra un total de 7,842 GWh consumida en tres sectores (residencial, industrial y el sector comercial y servicios) lo que representa un incremento de 2 por ciento en comparación a 2022.
Este subsector es muy sensible en cuanto a las variaciones climáticas que se presentan en el país, impactando directamente en los índices de renovabilidad de la matriz eléctrica y el comportamiento de las plantas de generación de electricidad.
En virtud de esta situación, se trabaja en iniciativas que contribuyan al fortalecimiento de las condiciones habilitantes para la incorporación de nuevas centrales renovables que permitan contar con sistemas de almacenamiento y que asimismo puedan mantener los criterios de calidad, seguridad y desempeño del SIN y con ello poder hacer frente a las variaciones climáticas que puedan presentarse.
En cuanto a las emisiones de gases de efecto invernadero, se evidencia un aumento de aproximadamente 1500 Gg de CO2e con respecto a lo observado en el 2022, alcanzando así un pico máximo en la historia de las emisiones del sector energía en el país.
Este incremento se explica por el aumento en la generación de electricidad fósil, producto de la severa sequía que afectó el territorio nacional durante este año. (WH)