Miles de estudiantes del Instituto Nacional de Formación Profesional (INFOP) son los afectados por el pleito que se tiene la patronal y el sindicato desde hace seis días.
Las instalaciones siguen en poder de los trabajadores, quienes cerraron los portones y colocaron la Bandera Nacional, impidiendo el acceso a los estudiantes y los empleados.
Reclaman la cabeza del director, Carlos Suazo, porque no les cumplen algunas demandas salariales y la colocación de empleados afines en puestos gerenciales.
En las últimas horas, denunciaron que el funcionario envió a los colectivos (grupos de choque) del partido de gobierno, Libre, a desalojarlos por la fuerza. Aseguraron que grupos encapuchados les lanzaron granadas molotov y lacrimógenas la noche del viernes, pero no lograron apartarlos de los portones.
Por su parte, Suazo acusa a los directivos del INFOP de ser corruptos, insaciables en sus demandas, además de holgazanes porque no trabajan amparados en el fuero sindical.
Además, les sacó a relucir que tienen esposas, hijos y hasta amantes empleados en la institución como parte de su influencia histórica. Asegura que les ha cumplido «con punto y coma» el contrato colectivo vigente, pero ellos quieren más a pesar que la institución no tiene capacidad de cumplir esas demandas salariales.
«Cuando el diálogo se impone, es cuando las cosas son correctas dentro de la legalidad, sino está dentro de la legalidad no hay diálogo», agregó.