Un grupo de enfermeras hondureñas logró burlar los anillos de seguridad establecidos en el Congreso Nacional por la instalación de la IV Legislatura y llegó hasta los bajos del edificio legislativo para exigir la reasignación de plazas acorde a su nivel académico. Las manifestantes aprovecharon la conmemoración del Día de la Mujer Hondureña para visibilizar su lucha y reivindicar sus derechos laborales.
Las enfermeras, quienes comenzaron su carrera como auxiliares, explicaron que con esfuerzo han completado la licenciatura en enfermería y muchas incluso cursan estudios de maestría. Sin embargo, denunciaron que en los centros asistenciales públicos donde laboran continúan desempeñándose bajo la categoría de enfermeras auxiliares, recibiendo salarios que no corresponden a su nivel profesional.
«Es un derecho humano la reasignación de plazas», declararon las manifestantes, argumentando que ya han acreditado sus estudios superiores y demandan ser reconocidas oficialmente como enfermeras tituladas. Asimismo, exigieron que sus salarios sean actualizados de acuerdo con su formación académica y responsabilidades.
Pese a la alta seguridad desplegada en el Congreso Nacional, las enfermeras lograron abrirse paso hasta los bajos del recinto legislativo, donde protestaron de manera pacífica para hacer escuchar su voz. Sin embargo, tras unos minutos, las autoridades desalojaron al grupo, dejando en el aire sus demandas.
La protesta resalta las condiciones de inequidad que persisten en el sistema de salud público y pone de manifiesto la necesidad de atender las demandas de profesionales que han apostado por mejorar su formación para ofrecer un mejor servicio a la población hondureña. Por ahora, las manifestantes esperan que el Congreso Nacional y las autoridades competentes tomen acciones concretas para garantizarles una reasignación justa y digna.