Astaná (EFE). El presidente de Rusia, Vladímir Putin, no descartó hoy jueves que Moscú pueda golpear centros de toma de decisiones en Kiev con el nuevo misil hipersónico Oréshnik si continúan los ataques con armas occidentales de largo alcance contra el territorio ruso.
«No descartamos el uso del Oréshnik contra instalaciones militares y de la industria militar o contra los centros de toma de decisiones en Kiev, entre otros», dijo el jefe del Kremlin en una rueda de prensa en Astaná tras asistir a una cumbre de la alianza militar Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC).
Agrega que las autoridades de Kiev continúan los intentos de atacar «instalaciones críticas» rusas, incluidas las que se encuentran en Moscú y San Petersburgo.
«Vamos a responder a los actos de agresión contra Rusia. Cómo, cuándo y con qué armas dependerán del Ministerio de Defensa de Rusia», señaló el jefe del Kremlin.
Agrega que para cada objetivo se debe utilizar «un instrumento diferente».
En cuanto a la disposición de negociar la paz, Putin afirmó que la aparición del misil Oréshnik «no ha cambiado nada».
Putin exigió la retirada de las tropas ucranianas de los territorios que pasaron a formar parte de Rusia, las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, las regiones de Zaporiyia y Jersón, así como el estatus de no alineado de Ucrania, la desnazificación y desmilitarización del país y la abolición de todas las sanciones occidentales.