Este 31 de octubre, durante la celebración de Halloween, el padre Carlos Rubio, vicerrector del Seminario Mayor, emitió un pronunciamiento en el que advierte sobre los riesgos espirituales y psicológicos que, según él, acompañan a esta popular festividad.
En su declaración, el sacerdote calificó Halloween como «una práctica pagana que ha degenerado hasta convertirse en un culto satánico».
Rubio explicó que aunque Halloween comenzó como una festividad de disfraces, ha evolucionado para incluir elementos ocultistas que, en su opinión, afectan subliminalmente a niños y jóvenes.
“El satanismo ha usado esta festividad para normalizar su culto, y en países como Colombia, Brasil y Estados Unidos, ya existen iglesias satánicas que promueven estas prácticas”, afirmó Rubio, advirtiendo que Honduras también ha adoptado estas costumbres sin comprender los riesgos que, según él, suponen para el alma.
El sacerdote instó a los cristianos a honrar las vísperas de la Solemnidad de Todos los Santos el 1 de noviembre y la Fiesta de los Fieles Difuntos el 2 de noviembre, recordando que ambas fechas representan valores y tradiciones auténticamente cristianas.
Sugirió que, si se disfrazan los niños, sea de santos o personajes con un testimonio de vida cristiana. «Es importante enseñar a los niños y jóvenes a adorar al creador del universo”, enfatizó.
Finalmente, el padre Rubio advirtió que involucrarse en el ocultismo puede generar desequilibrios psicológicos y abrir “puertas” al mal, alentando a los fieles a evitar Halloween y mantenerse firmes en su devoción a Dios y a las tradiciones cristianas.